1- Teoría y Campo de la Educación
Área de investigación que se propone dinamizar la conceptualización del campo educativo; sus líneas de investigación pondrán énfasis en la formación ética y la cultura ciudadana.

1.1 Elaboración del estado del arte sobre Teoría y Campo de la Educación.

1.2 Planeación y Evaluación curricular.

1.3 Fundamentación de la ética de la docencia y de la investigación

1.4 Ética profesional y ciudadanía.

1.5 .Estudio de escenarios futuros en educación para el siglo XXI.

2- Aprendizaje y Formación incorporando el uso de las TICC

Se analizan los modos de aprendizaje y formación en relación con la producción de conocimientos, basados no solamente en la dimensión cognitiva, sino también en las dimensiones afectiva, ética y política, e incorporando las Tecnologías.

2.1 Estado del arte en teorías de aprendizaje y formación.

2.2 Impacto del aprendizaje en la participación ciudadana y el cyberespacio.

2.3 Desarrollo de la inteligencia emocional y autocontrol.

2.4 Manejo de la violencia y la salud mental en la ‘modernidad líquida’.

2.5 Cultura política y defensa de los derechos humanos.

3- Didáctica de las ciencias histórico-sociales
Se considera la importancia de impulsar el pensamiento crítico en la educación poniendo énfasis en la didáctica de la enseñanza de las ciencias histórico-sociales. Se impulsa el analisis de saberes, sujetos y  experiencias pedagógicas alternativas para acceder a las reformas educativas requeridas en el siglo XXI.

3.1 Desarrollo del pensamiento crítico en educación.

3.2 Crítica a los programas de estudio de diversas asignaturas.

3.3 Genealogía de la inteligencia colectiva de los pueblos.

3.4 Historia cultural de la educación en México.

3.5 Análisis del discurso y métodos de enseñanza de las ciencias humanas.

El trabajo de investigación que se propone tendrá como fundamento la constitución de Cuerpos Académicos, que se irán formando, paso a paso, incorporando docentes e investigadores que tengan el perfil de ingreso[1] y estén dispuestos a compartir el trabajo en una o varias líneas de generación y aplicación innovadora del conocimiento (LGAC) a través del estudio o investigación en temas disciplinares o multidisciplinares y un conjunto de objetivos y metas académicas que se definirán de manera colegiada. Los integrantes de dichos grupos serán los responsables de atender programas educativos (PE) en varios niveles y desarrollar actividades de gestión académica[2] conjunta que favorecen la vida colegiada.

[1] El perfil de ingreso a un cuerpo académico consiste en tres puntos fundamentales: ser docente en activo en uno de los colegios o universidades maristas; tener grado de maestría en educación o campo afín; comprometerse a diez horas de trabajo colaborativo en investigación educativa y con apertura a realizar estudios de doctorado en el campo educativo, en caso de no contar con dichos estudios.

[2] La gestión académica es la función que define el rumbo de las Instituciones de Educación Superior (IES) a partir de la implantación y operación de las decisiones académicas para la generación y aplicación de conocimientos. Puede ser individual o colectiva y comprende la participación en:

  1. Cuerpos colegiados formales (colegios, consejos, comisiones dictaminadoras, etc.).
  2. Comisiones para el diseño, la evaluación y operación de programas educativos y planes de estudio.
  3.  Comisiones para la evaluación de proyectos de investigación, vinculación o difusión.
  4.  Dirección, coordinación y supervisión de programas educativos, de investigación, de vinculación o difusión.